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Se sientan en el Sofá

domingo, 18 de noviembre de 2007

DOMINGO APACIBLE

¡Que Domingo tan bonito! Amaneció frío, para esta tierra y para estas fechas, muy frío (1º), pero despejado y soleado. Desayuno: chocolate con churros. Y además, un domingo que no trabajo... casi me siento raro.
Los domingos son apacibles, bonitos y apacibles, por algo muy simple. ¿Por que no trabajo?. No... suelo trabajar los sábados, domingos y días de fiesta... hoy es una rara excepción. ¿Por que cierran los grandes almacenes? ¿Por que no reparten correo?... No.
La verdad es que son apacibles por que cierran los bancos, las financieras, las entidades de crédito... Nadie va a llamar para decirte:
- "Ingrésame rápido 200€ que estás al descubierto"
O eso de:
- "Le comunico que dos recibos del coche están pendientes"
En fin, esos disgustos que normalmente los banqueros suelen dar en el momento en que mas feliz estás (dicen que fueron los banqueros los que inventaron el teléfono móvil... para dar disgustos a cualquier hora, sin previo aviso)
Entonces, lo dicho. Qué todos los días sean Domingo para ellos y así nuestra vida, la mía por lo menos, será siempre apacible.

jueves, 15 de noviembre de 2007

ENCUESTA

Bueno... Esto viene por que hay quien dice (alguien que hace el favor de leerme) que... bueno... que todo lo que escribo es muy triste. Seguramente habitando en la melancolía sea fácil encontrar tristeza en mis escritos, pero no es del todo así, creo yo. Hay también alegría de vivir, alegría de sentir, ansias de aprender.... ¿O no?

Y se me ha ocurrido... bueno... hacer una encuesta de crítica a mi estilo, a mi manera de escribir. Un referéndum sobre mi tristeza o no. La pregunta sería esta:

¿CREES QUE EN LO QUE ESCRIBO SIEMPRE PREDOMINA LA TRISTEZA?

Si hacéis el favor, ya que pasáis por aquí, contestar a la encuesta.

Gracias por leerme y por el tiempo que dedicais a responder.

martes, 13 de noviembre de 2007

TIO ALBERTO

Ella me miro desde lo profundo de sus ojos. Se acercaba y mis piernas flaqueaban.

- "Te conozco de cuando pinchabas música en El T___"

- "Pero si lo dejé hace cuatro o cinco años.... Tu serias una cría...."

Rió de buena gana lo que ella creía un chiste y que yo había dejado caer totalmente en serio. Y la noche comenzó a girar hacia tonos malvas, viró a Levante y decidimos naufragar el uno en la desierta isla del otro. Su procesión de dedos en mi espalda sacó la pasión, manchó sabanas....

- "Siempre me gustaste... No te imaginas el atractivo que tienes...."

Ya está; cámara oculta... Esto iba a ser una jodida broma de cámara oculta... ¿Yo atractivo? Pero no; nadie con un ramo de flores gritando "Inocente, inocente". Ni se encendieron las luces ni se llenó la habitación de gente riendo con la broma... Ella, ella y su cuerpo seguían entre mis brazos, enlazados los dos a mi por la fuerza de sus piernas. La miré fijamente, acaricié su cara, recogí su pelo tras la oreja y, echándome a su lado, pensé en la bonita mañana de Domingo que me esperaba levantándome de su cama a comprar churros y chocolate para que ella desayunara mientras yo corría al trabajo tarareando aquella canción de Serrat que dice... "que suerte tienes cochino, que en el final del camino te espero la sombra fresca de una piel dulce de veinte años, donde olvidar los desengaños de diez lustros de amor, Tío Alberto"

jueves, 8 de noviembre de 2007

LA SIDRERIA ESCONDIDA

Caminaba con paso lento en dirección a mi coche. Las siete habían sonado en el reloj de la catedral y el cielo comenzaba a clarear inaugurando un nuevo día. La noche había resultado lenta, pesada, llena de horas que no pasaban ni rezándoles. Los valiosísimos retratos colgando de las paredes de las salas del museo se la habían pasado mirando su vigilia a través de las cámaras de seguridad, clavando sus ojos llenos de pasado en los suyos, provocándole un cansancio casi hipnótico, una pesadez de párpados angustiosa a prueba de cafeína y de conversaciones.

Las angostas y viejas calles del barrio de Santa Eulalia se componían de día a mi paso cuando de pronto la vi. En un rincón iluminado, con su cartel nuevo, recién puesto "LA SIDRERÍA ESCONDIDA". ¿Qué hacia allí una sidrería?. Es como encontrarse una barraca huertana en pleno centro de Gijón... como poco, raro.

Miré desde fuera y recordé una muy parecida que, si no recuerdo mal, estaba junto a un colegio de curas en mitad de Gijón. Recordé el pasado, los compañeros de trabajo riendo con la sidra cayendo por las comisuras de sus labios, el sabroso pixin, el pulpo con patatas... Y de pronto , al ver en mi ciudad el prototipo de otra de tremendos recuerdos para mi, me reconcilié con aquella parte de mi pasado. Olvidé los número y mas números sumados en interminables filas, las hirientes palabras que no lo son menos por tener acento asturiano, la ruina, el desaliento, las puertas de la muerte...

Y decidí que tú, con tus caricias a mi corazón, con tu cariño diario, tozudo, lleno de complicidades, de amistad verdadera, has conseguido esa reconciliación.

Y llegando a mi casa te eché de menos. Bajo tus ramas encontré abrigo... Y cordura.

FELIZ CUMPLEAÑOS

Si, lo reconozco... te echo de menos. tu risa y tus lágrimas, tus cariños y dulzuras, tu aparente ingenuidad. Tus llamadas largas a horas y a deshoras, tus silencios, tus te quiero, tus días y tus noches... Te echo de menos. Tanto que duele. El rechazo, el silencio, la distancia... Era nada mas ayer cunado la boca se te llenaba de "amigo". Y me has negado tantas veces desde entonces...

Pero hoy alguien me ha abierto los ojos. Una persona para la que esa palabra, amigo, realmente significa algo, ha resumido en pocas palabras el resultado de días y noches trabajando en tu corazón, para tu alma... HE DEJADO DE SER IMPORTANTE.

Ah, por cierto... ¡Féliz cumpleaños, Princesa!