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Se sientan en el Sofá

domingo, 31 de enero de 2010

IGNORANCIA


La Ignorancia no deja espacio para los sueños, la belleza o la sensibilidad... sólo deja espacio para la envidia, el miedo y la oscuridad.


Steve

miércoles, 27 de enero de 2010

TU SONRISA (Sueño de Tarde)


Recorro sin sentido,
entre almibaradas nubes,
la distancia que me sitúa
lejos de mi mismo,
al borde de un abismo
que yo mismo escalé,
inventé para mi alma.

Me miraste a los ojos
dulcemente y me perdí
en fantasías de esperanza,
en una vida imaginada
en tardes de lágrimas, de gris,
de malvas engalanados
con la mejor de mis ternuras,
de paseos bajo una lluvia
de caricias que inventé para ti.

Aún me sorprende el vacío
de mis manos, la redondez
de tu cuerpo, la fuerza
que me ahoga, tu fuerza,
la música, siempre sonando.

Y te veo alejarte,
te saludo con la mano,
me responde tu sonrisa

Steve




lunes, 25 de enero de 2010

UN LIBRO


Se le pasaban las horas leyendo. Ya desde pequeño se sumergía a diario entre las páginas de un libro y las horas igual de rápido que las páginas del libro que había caído en sus manos. Su imaginación no había sufrido merma alguna con el paso de los años. Con un libro en la mano podía ser quien quisiera, vivir las vidas de sus personajes. A veces se le escapaba una crítica en voz alta para sorpresa de quien estaba compartiendo habitación con él. "¡No!- ¡Por ahí no, que te van a pillar!", se le oía exclamar sin levantar la vista del libro. "Claro, tonto, te lo dije. Ese no era el asesino". "El amor duele, deberías saberlo".

Los libros llegaron a ser parte activa de su propia vida. Pero esa tarde tenía prisa, debía ir a trabajar.

- Un momento chicos - dijo - Continuaremos la batalla mas tarde, que ahora debo irme.

Y despojándose de la armadura, se puso su uniforme de trabajo y salió acelerado a la calle.

"Ahora que íbamos ganando..."

Steve


sábado, 23 de enero de 2010

MAGNOLIAS 1


Con mis ojos en tus ojos
intento acariciar de una vez
todo tu cuerpo, bañarte en amor
y esencias de ternura.
Entrelazamos suspiros, intercambiamos
heridas de una vida esquiva, ya rendida.
Me entrego y me revelo. Muero
en tu espalda ya agotado,
renovándome un "te quiero",
resucitándome tu risa,
amaneciendo poco a poco.
Y dejo de ser un hombre
para estallar en luces de colores,
en un silencio de sentidos,
de amor y vida.
.
Steve

viernes, 22 de enero de 2010

LA PARADOJA DE LA VIDA

Escucharlo con sentido del humor, al menos el mismo con el que yo lo he puesto.

Buen fin de semana a todos

Steve

martes, 19 de enero de 2010

UN POEMA


Hablo y callo. Voy y vengo.
Ando con el cielo
en mi cabeza, con los bolsillos
llenos de las horas muertas
que gasté en imaginarte.
"Escríbeme un poema".
Te escribiré un poema
por cada poro de tu piel
que besé en la madrugada,
por cada caricia,
por todos los susurros
que vertí en tu oido,
por cada te quiero
que jamás te dije.
Mi amor no es perfecto,
no es lo que mereces,
pero es todo lo que tengo.


Steve

viernes, 15 de enero de 2010

A VECES (eso es todo, amigos)

Todavía tengo casi todos mis dientes,
casi todos mis cabellos y poquísimas canas.
Puedo hacer y deshacer el amor,
subir una escalera de dos en dos
y correr cuarenta metros detrás del autobús,
o sea que no debería sentirme viejo.
Pero el grave problema es que antes
no me fijaba en estos detalles.
Mario Benedetti

miércoles, 13 de enero de 2010

UNA VEZ


Un día, una vez, quise tener un alma de hombre y escribí. De mis dedos brotaron frases que cimbreaban tu cintura, que amasaban tu vientre, tu ombligo, con la suavidad del que se sabe irremediablemente necio. Tendí al sol mis vergüenzas para que secara la leña de mis deseos y ardiera la hoguera de mi vanidad exultante y creciente.


Mentí al decir que escribía para nosotros. Escribía para las columnas de números que todos los días observaba con avidez y con envidia, sin entender que realmente los números eran, como siempre, tozudos, exactos, redondos, rotundos... Tras los pocos aplausos tan solo había compromisos, se alternaban las frases, se cambiaban como cromos de una colección hace años descatalogada. No volcaba esa alma, que una vez, creí tener.


Cierra tus ojos
y me oirás llover
sobre ti, sobre tu mundo.
Tronaré
hasta que me escuches,
y me diluiré lloviendo,
llorando por el suelo,
que siempre está
en el mismo sitio.


STEVE

Creo que ya es mejor que lo que se escuche sea sólo mi silencio.

Et dixi: nunc coepi


Siempre es triste la muerte de un blog.

lunes, 11 de enero de 2010

TRAICIONERA


Te miro desde lo alto
donde hace años, persiguiéndote,
trepé con ansia de mi mismo
y de tu pelo movido por la brisa,
húmedo de humo,
herido de cenizas, cauto.

Temo tus ojos transparentes,
tu aroma, tu beso, tu distancia;
y acercarme, y tocarte con dos dedos
la cintura, escucharte el saludo
desdeñoso, amortiguado,
perdonando los pecados
de los que ya no te amamos.

Y te exíbes, y te rozas,
contoneas las caderas, retirando
el pelo de la cara, para que te mire,
para dejar claro tu poder,
de tus ocultos encantos clandestinos,
como una diosa te hiergues
lanzando el veneno de tus labios.

Verte de nuevo me fascina,
pero carga mis hombros,
cansa mi alma.

Steve

sábado, 9 de enero de 2010

LA CAZA DEL ZORRO


Relato de Febrero de 2008


Vaya... Ya los oigo... Ya están aquí. Tu Sonrisa estrena caballo, ¿no?. Tu Inteligencia con la yegua fuerte y veloz a la que me cuesta tanto fintar. Tu Belleza siempre la primera y tras ella tu Mirada compitiendo con ella. No encuentro una madriguera, un rincón dónde esconderme de tus jinetes, de tus cazadores de corazones.

Y ladrando, la jauría de tus besos que olfatean la presa con paciencia, con constancia, con intuición... asustándome, haciéndome retroceder a los oscuros agujeros en los que, sin éxito, intento esconderme. Corro y corro, exponiéndome, a campo abierto. Siento el aliento de tus suspiros ya en mi nuca, erizando el pelaje, calentando mi sangre. Se, noto, que me están acorralando, que no tardaré en ser cazado.

Tu Hechizo casi lo consigue, ha estado cerca, muy cerca... falló por poco el disparo. Pero de pronto veo cabalgar tras de mi a tu Amor, con esa fe que sólo él puede tener en conseguir la presa. Salta un seto con holgura y, cayendo, casi sin ángulo, descarga sobre mi lomo una perdigonada de caricias que me dan de lleno.

Caigo, no puedo correr. Noto como lentamente me desangro, como mis fuerzas se agotan, como mi resistencia es inútil, como mi vida se acaba. Y tus Manos descabalgan y me cojen, desuellan mi piel herida de caricias y entregan el trofeo al cazador, al triunfador de esta caza del zorro, a tu Amor

Steve

jueves, 7 de enero de 2010

LA BATALLA


Resbalo mis manos por tu espalda, como intentando borrar las tristezas que te he provocado y, para hacerme perdonar, beso sin prisa desde tu nuca a tus talones. El olor de tu piel me provoca aún más hambre de ti y me dispongo a devorarte enteramente, entreteniéndome en pliegues y huecos, en tu ombligo… Ya no puedo parar, ya probé, a mordiscos, tu carne y, amasando lentamente tu orgullo femenino, espero el suspiro, el estremecimiento, la humedad que me confirme el estallido en tu mente de miles de estrellas, de gotitas puras de rocío.

Aún no te repones y ya me llueven tus senos en mi cara, reptando hacia mi centro, devorándome, buscando el volcán que claudica a tus caricias, a tu boca húmeda, interminable, consiguiendo hervir aún más los ríos de lava que duermen impacientes por fluir hasta apagarse.

Y extenuados nos miramos, discutiendo con los ojos quien ama más y mejor a cada instante, preparando el comienzo de una nueva batalla de amor y besos, hasta derrotarnos.

Steve

DESDE AHORA


Aunque aún busco la simetría
entre ocaso y amanecer,
ya me he convencido de la inutilidad de la empresa.
Cuando echo de menos la calidez de tu mirada
regreso a aguas tranquilas para buscarte, indagando
en el cosmos las preguntas que surgieron, fracasando.
Es difícil entenderme cuando escribo.
Sueño que sueño, me esquivo, me enfrento
a mi mismo sin método, con el caos de mis letras
por bandera, pretendiendo suspiros
que tan sólo existen en mis besos.
viviendo en una fantasía.
Desde ahora mi silencio gritará distinto,
de otra manera.

Steve


sábado, 2 de enero de 2010

2010



Y así me fuí caminando, borrando cada huella que mis pasos dejaban, para no recordar nunca el camino de regreso a casa.