Loading...

Se sientan en el Sofá

viernes, 6 de noviembre de 2009

GIRAR


Y ahí estaba él, sentado frente a la ventana, escribiendo y pensando en ella; pensando en ella y escribiendo. Todo su mundo giraba ya en torno a un solo pensamiento, todo se desordenaba, todo pedía paso.Todo de golpe, amontonándose. La inmensidad de su amor le dolía y asustaba a la vez. La lejanía en el tiempo, en el espacio, en los corazones, en las vidas... En habitación la luz se hacía cada vez más tenue y dejó de escribir, perdiendo su mirada tras la ventana, en la distancia, sin ver el mundo real que lo abarcaba todo, presintiendo el desastre, el olvido.

Inició el ritual de cada día: escondió la cara entre sus manos y lloró. Sabía que se estaba equivocando, que escribía palabras de amor en el viento que se marchaban a dar la vuelta al mundo una, mil veces, girando y girando, rebotando sin eco, sin que su viaje tuviera fin. Pero ese amor del que hablaban debía tener un final, o su alma se destruiría a si misma, se quemaría en sus propias pasiones, en sus propios sentimientos.

Su voz la llamó. Respondió el silencio.

- Hay dias - pensó - que es mejor no sentir.

Steve

8 comentarios:

Obsidiana_Pura dijo...

Hay días, además de verdad....
Bonito, me gusta tu manera de escribir.
Un abrazo enorme.

Obsidiana_Pura dijo...

Espero que esto te guste

Silencios dijo...

Una noria de sentimientos entrelazados.

Mis besos corazón.

ufff43 dijo...

y sin embargo cuando pasen más días, recordarás ese día como aquél que hizo que escribieras algo bello

Un abrazo

Agua dijo...

Lo peor que le puede pasar a un ser humano es darse cuenta de que ya no es capaz de sentir NADA, terrible desasosiego...Sin duda, estaríamos al final de un camino, donde la pulida negra oscuridad y las profundas grietas del corazón marcarán el día de nuestra muerte. Un beso de agua reflexiva.

Ferchuline dijo...

Nunca subestimes el poder de las palabras amigo, y mucho menos el poder de la poesia. Escribe y confia...el tiempo hara el resto..

BESITOS ;)

Aglaia... dijo...

Hay días en que es mejor no sentir, pero los oídos de esos días quedan sordos ante nuestra petición y sentimos. Vivimos, recordamos, padecemos porque esa alma que engendra nuestros sentimientos es por igual nuestro carcelero y la hoguera en donde quemamos pasiones y sueños.

Muy hermoso tu relato. Muy propio para los dias sordos en los cuales no tenemos todas las palabras.

Un fuerte y prolongado abrazo,
Aglaia

Anónimo dijo...

Hermoso de verdad niño....Cuanta ternura y sentimiento en tus palabras, cuanta melancolía entre sus lineas.
Besos.P